También hay que jugar y divertirse.
La enseñanza de las matemáticas es apasionante pero también es muy difícil. Sin menosprecio para ninguna disciplina creo que es la materia donde un profesor es absolutamente imprescindible para aprenderla bien. Salvo contados genios aquí no hay autodidactas. La responsabilidad es enorme porque además, todos los que nos dedicamos a este noble oficio lo sabemos, hay un rechazo por una significativa parte de los alumnos hacia ellas, y por si fuera poco gran parte de la sociedad justifica de una u otra manera este rechazo.A esto se une la gran heterogeneidad del alumnado que, afortunadamente, hoy en día está escolarizado hasta los 16 años de forma obligatoria. Pero eso nos obliga a enfrentarnos en periodos de 55 minutos 3 veces a la semana a 30 alumnos cada uno con distintas necesidades. Por eso en estos n-esímos tiempos de cambio de leyes me acuerdo de que hace no tantos años teníamos la asignatura de Taller de Matemáticas. Se podía plantear como un refuerzo ...