viernes, 25 de noviembre de 2016

Matemáticas en inglés

Comenzaré diciendo que la opinión que aquí expongo es estrictamente personal y que las reflexiones que hago son solamente mías.

En este mes se organizó en Albacete el Seminario federal “Matemáticas y Bilingüismo” Convocado por la  Federación Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas y organizado por  la  Sociedad Castellano Manchega de Profesores de Matemáticas.


En los tiempos en los que estamos solamente un insensato o un necio negaría la necesidad imperiosa de nuestros alumnos de mejorar en idiomas, y más concretamente la lengua del imperio, el inglés. Lo que si discrepo y bastante, es en la forma en la que se está haciendo.
Además tengo la visión de un profesor que su asignatura se imparte en un centro "bilingüe" y doy clase a los alumnos no bilingües en ESO y en Bachillerato a alumnos que si han sido del programa. Puede aportar la visión desde la otra orilla.

Lo primero en lo que coincidimos muchos de los presentes es que este término no es el más adecuado en un país donde hay autonomías con dos idiomas cooficiales y que si son bilingües. Habría que buscar otra denominación.

También coincidimos en el grandísimo esfuerzo que está realizando el profesorado que imparte matemáticas en una lengua que no es la suya, formándose en idiomas a cuenta de su tiempo, vacaciones y bolsillo y con muy poco apoyo y reconocimiento real por parte de la administración (las palmaditas en la espalda que se las den a su tía). También muchos de ellos realizan un gran trabajo extra  al buscar metodologías innovadoras y crear sus propios materiales. Vaya para todos ellos el mayor de mis respetos y reconocimiento.

Como ejemplo la página de Víctor Monterreal que es magnífica y de ella se pueden extraer recursos en inglés pero que nos pueden valer a todos. http://www.mathspadilla.com/

Pero vamos a lo que discrepo.
El seminario comenzó con una excelente exposición de Leonor Fideu, profesora de Inglés y coordinadora de estos programas, donde nos contó como se tiene que organizar una sección bilingüe en un instituto y todas las vicisitudes por las que han pasado, y lo que han aprendido tanto profesores como alumnos.
Una de las conclusiones con las que me quedé es que los alumnos de programas bilingües no obtenían peores resultados en las pruebas de acceso la universidad que los que no lo habían cursado.

Como profesor de matemáticas creo que todos mis esfuerzos deben ir encaminados a mejorar la competencia matemática. Me parece un error mayúsculo dedicar un enorme esfuerzo para que al final los resultados sean los mismos que si se hubieran dado en castellano.
Impartir matemáticas en inglés, francés... no mejora la competencia matemática del alumnado. Como mucho no la empeora.

Además he intentado encontrar esa comparativa en ningún sitio y no aparece publicada oficialmente. Se debería de referir a algunas de las promociones de su instituto. Tampoco dudo  de su palabra pero no dejaría de ser una apreciación o una pequeña muestra.

Sobre esto también se discutió y mucho. A mi me parece más que sospechoso que en los años que se llevan experimentando con este modelo no haya habido ni una sola evaluación seria de él. Incluso hemos tenido constancia de que en una comunidad se hizo y no se publicaron los resultados. Lo que se ha hecho en Madrid tampoco es una evaluación. Solamente ha sido una muestra de muy pocos centros y elegidos ¿o no? sin criterio.

En las intervenciones de Carmen Monzó, de Víctor Monterreal o de María José Haro escuché a magníficos compañeros que realizan estrategias innovadoras en su clase con el pretexto o la excusa del inglés. Pero nada nuevo que no haya oído ya en multitud de foros como las JAEM de como mejorar como profesor de matemáticas. Aunque he de reconocer que al escuchar sus exposiciones me hicieron dudar si a lo mejor el sistema no era tan malo como yo me creía.



Pero lo que me devolvió a mis convicciones fue escuchar a Xavier Gisbert, presidente de la Asociación de Enseñanza Bilingüe. Xavier también tuvo responsabilidades políticas en la comunidad de Madrid y por lo que deduje había sido responsable en alguna medida de la implantación de este modelo en esta comunidad.
En Madrid las matemáticas no están incluidas dentro del bilingüismo y personalmente lo vi convencido de que así debía de seguir.


Además en su exposición encontré nula autocrítica, mucha autocomplacencia  y algunas contradicciones importantes.
La qué más me llamó la atención  es cuando puso un cuadro comparativo del nivel de competencia en otro idioma en Europa, figuraban a la cola Francia y España. Yo comenté que seguramente se debería a que los dos idiomas son muy fuertes a nivel mundial, pero Xavier me respondió que no era por esa razón.
Pero cuando analizó los países que mejor nivel tenían, los nóŕdicos, la razón que dio fue que estos idiomas eran minoritarios y por tanto había una necesidad de aprender otro idioma.
Para acabar comento que en estos países se había apostado por reforzar la enseñanza del idioma extranjero y no por adoptar el modelo que aquí estamos experimentando.
Cuando le comenté que por que no optábamos nosotros por seguir ese exitoso método, la "razón de peso" fue solamente que no era exportable. En mi modesta opinión muchísimas incoherencias.

A la conclusión  a la que he llegado es que este modelo es un "parche barato" que si  en algo funciona es gracias a la voluntariedad y entusiasmo del profesorado, como viene ya siendo habitual en este país desde hace muchos años, e independientemente de la administración que nos desgobierna y que por supuesto no esta pensado para todo el alumnado ya que se excluye de él a gran parte, por los que los resultados aparentes, ya que oficiales no hay ningunos, quedan muy maquillados. Los buenos alumnos responden siempre bien, incluso muchas veces  a pesar del profesor. Constituye una excusa perfecta para que la mayoría de la concertada, esa que pagamos todos pero que no es para todos, segregue aun más y con un pretexto inmejorable.

Para finalizar y como simple anécdota, cuando estaba tuiteando el evento recibí muchas mas interacciones contrarias al bilingüismo que a favor, y de ellas (las contrarias) la inmensa mayoría eran de Madrid.
Se me ocurrió hacer una pequeña encuesta, que no tiene mas valor, y estos fueron los resultados.



No pretendo polemizar, ni convencer ni que me convenzan simplemente argumentar mi opinión.
Las matemáticas, y casi todas las demás asignaturas. se deben de dar en la lengua materna o vehicular y para mejorar la enseñanza de los idiomas invertir y profundizar dentro de la propia materia de lenguas extranjeras. Incluso introducir en los currículos de idiomas el lenguaje científico y por ende el matemático.

Esta entrada participa en  la Edición 7.8 del Carnaval de Matemáticas que tiene  como blog anfitrión  Que no te aburran las M@TES de Elisa Benitez 




3 comentarios:

Yolanda EducaRueca dijo...

Gracias por compartir tu opinión. Ojalá todas las personas que cuestionan este bilingüismo segregador que simplifica y vacía de contenidos muchas asignaturas, se tomasen la molestia de contarlo por escrito. Muy especialmente echo en falta la opinión de profesionales, que como yo, se dedican a trabajar en secundaria desde centros no bilingÚes con alumnado que ha huído profundamente frustrado de sus 6 años de bilingüismo. No se puede hacen tanto daño desde una escuela que nació para compensar desigualdades. Por supuesto el daño se hace en la mayor parte de los casos al alumnado más vulnerable, al que más necesitado está de una escuela que eduque y que acompañe en lo que las familias no han podido hacer.

José Antonio Prado Bassas dijo...

Un par de reflexiones.

En el mundo científico, casi toda la literatura está en inglés. En particular, todas las revistas de investigación matemática (salvo 1 o 2 excepciones) están todas escritas en inglés. Por tanto, dar matemáticas en inglés no es ir contracorriente, sino preparar para un posible futuro. Cierto es que casi ningún chico llegará a este camino, pero hoy por hoy raro es el ambiente en el que el inglés nos ea, cuanto menos, recomendable.

Por otro lado, quizás, como dices, no mejore las capacidades matemáticas (aunque sí les permita llegar a una bibliografía más extensa). Sin embargo sí que puede ayudar a mejorar las capacidades de la lengua extranjera. Quizás las matemáticas en inglés no mejoran las matemkáticas, pero sí que pueden mejorar el inglés. De esta fomra presentamos las matemáticas como AYUDANTES de otras lenguas.

Finalmente, coincido contigo en que este método que se ha implementado es malo. Pero es mejor que la nada. Quizás peque de optmista, pero pienso que esto debería ser UN PRIMER PASO para un verdadero método bilinggüe en el que profesores de matemáticas (o de la asignatura que sea) de un país angloparlante venga al aula de un profesor español y éste, a su vez, vaya al otro país. Una suerte de intercambio.

Es ceirto que estamos en manos de la buena voluntad de la mayor parte de los profesores. Y si esto sigue así, tarde o temprano los profesores se cansarán y el sistema se vendrá abajo. Por eso espero que sea el primero de MUCHOS más pasos a dar en esta dirección.

Finalmente, ¿Qué diferencia hay entre ver Game of Thrones en V.O. y una clase de polinomios en inglés en la que la parte audiovisual es muy importante? Las hay, pero también hay muchas similitudes.

Juan Martínez-Tébar Giménez dijo...

Estamos de acuerdo en que el inglés para una disciplina científica es imprescindible.
Por eso abogo por dar lenguaje científico desde diomas.
Tampoco dudo del buen hacer de los compañeros que imparten matemáticas, o cualquier otra asignatura en inglés.
Donde pongo los peros es en el método elegido. En primer lugar no está pensado para mejorar las matemáticas sino el inglés ¿No será mejor invertir en mejorar el propio idioma? A los nórdicos les va muy bien así. Hablan y leen en ingléś para ampliar sus conocimientos pero la instrucción la reciben en su lengua.
Por otro lado no está pensado para que mejoren todos los alumnos. Este programa lo siguen los que no tiene dificultades.La autoestima de los no bilingües no es la que debería.Sobre todo cuando hablamos de secundaria obligatoria.
Sin gustarme tampoco, veo mejor lo que se hace en primaria que es impartir a toda la clase sin segregar.
Y por supuesto de quien no me fío es de la administración (me da igual las siglas que lleve detrás) En muchos casos venden humo dejando el peso y la responsabilidad al profesorado, porque invertir en educación no les es rentable políticamente a ninguna de ellas.
No obstante agradezco tu aportación y como no podría ser de otra manera, respeto y mucho tu opinión