viernes, 5 de junio de 2009

EL MUNDO AL REVÉS


Las administraciones educativas no paran de sorprenderme.
El ministro Gabilondo acaba de anunciar becas-salario para malos estudiantes.
En una de sus primeras rectificaciones ya anuncia que aquellos que no aprueben las deberán devolver (tendrán que echar galgos para pillar a algunos)
Sinceramente no se como tomarme esta noticia, si como un globo sonda a los que ya nos tiene acostumbrados la administración, si como una medida electoralista de cara al 7-J o como una mala digestión de algún asesor del ministro.
Por supuesto que hay que evitar el abandono y el fracaso escolar, pero a mi se me ocurren varias maneras mas cuerdas.
El café para todos no me ha parecido nunca buena solución.
Hay alumnos que con 14 años tienen tanto desfase que ni atienden, ni dejan desarrollar una clase normal. No aprenden ni dejan aprender a sus compañeros.
Seguramente este alumno de 14 años , en un PCPI o fórmula similar DENTRO del sistema educativo, funcionaría mejor, y siempre con la posibilidad de poder reengancharse si quiere.
No hace falta tenerlo hasta los 16 años condenándolos a un continuo historial de fracasos para darles esta oportunidad. Además con esa edad tiene aborrecido el instituto y todo lo que de él provenga. Hay que darle una opción antes de que esto ocurra.
Ahora bien pagarles por quedarse puede ser contraproducente. Parece que los estamos animando a que fracasen.
Estas becas-salario suponen encima una presión añadida al profesor. En estos tiempos donde aprobar parece un derecho y no una obligación; donde el profesor debe justificar hasta el milímetro porqué un alumno que no estudia ni trabaja tienen un 1 (a algún sesudo psicólogo se le ocurrió que poner un 0 al que no hace nada era vejatorio), ahora, por si era poco, nos harán responsables de que el sujeto en cuestión, que antes no daba palo al agua ni con el dinero dará, tenga que devolver el premio a su no-hacer y quedaremos como los malos de la película.
Además es insultante para muchos buenos alumnos a los que no les llegan becas. ¿Qué pensarán estos chicos y chicas de la idea del ministro?¿Y sus padres? ¿Vale la pena esforzarse, o es mejor hacer el gandul?
Tenemos abandonados a los buenos alumnos y para ellos parece que nunca hay nada.
Es cierto que me produce compasión ese alumno perdido que como no puede, o no quiere seguir la clase se dedica a otras cosas, pero me dan infinitamente más lastima todos sus compañeros a los que este tipo de comportamientos les impide recibir la calidad de educación que merecen.

Ya he escuchado, en tono jocoso, la opción de hacer una colecta para superar la beca de Gabilondo y dársela a algún elemento de estos pero para que no siga.
Hay que mejorar el sistema, hay que abrir caminos y diversificar la educación para que todos los ciudadanos tengan un futuro mejor, pero los experimentos se hacen con gaseosa y no con la Educación que ya bastantes hemos tenido en los últimos años.
Seamos serios y ayudemos a quien de verdad lo necesite, con soluciones reales.
Hay que dar más dinero para becas pero a los alumnos que se esfuerzan y trabajan.